sábado, 25 de febrero de 2012

Aburrido

Así me consideran algunas personas cuando simplemente no tengo ganas de salir a beber, porque si me dijeran vamos a dar un rol, otra cosa sería.

Cuando acepto la invitación a beber, la cosa cambia pues ahi me consideran aburrido porque no puedo empezar una conversación o a veces no la puedo mantener pues mis respuestas se limitan a monosilabos en la mayoría de los casos, en cambio pongo atencióon a todo lo que me dicen y aunque no me siento con la autoridad de dar algún consejo, a veces me sorprendo a mi mismo y digo alguno bien o una cita que pueda ayudar.

También soy un aburrido porque no bailo, aunque no se porqué, digo, hay fotos de cuando niño donde se me ve muy contento bailando con mis botitas puestas, en esos años lo recuerdo bien mis idolos y ejemplo a seguir no era algún superheroe, eran mis tíos, los de la sierra, aquellos que han luchado por salir adelante, hasta que deje de frecuentarlos y cambie las botitas por unos tenis y zapatos para la escuela.

Pensandolo un poco quizá eso me falte, unas botas

domingo, 8 de enero de 2012

Enero 2012

Regreso al blog con la esperanza de escribir más y más seguido, esta entrada no va a ser sobre mi, sino sobre los hechos que ocurrieron el pasado mes de Diciembre de 2011, la muerte de dos estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa a manos de policías, aun sin saber si fueron estatales, municipales o federales.
Es muy difícil defender a los estudiantes de Ayotzinapa, llamados despectivamente ayotzinapos, pues sus protestas se han basado en bloqueos carreteros, en los cuales no se salva nadie de ser exigida una cuota para seguir su camino, con esto se han ganado el repudio de gran parte de la población, un compañero me contaba, pues el viajaba diariamente a Chilpancingo desde Chilapa, que no solo, los camiones de Sabritas, Marinela, etcétera eran saqueados, sino también productores rurales que se dirigían a Chilpancingo. Por eso el descontento cada vez que dichos estudiantes salían a protestar y muchos opinaron que la muerte de los estudiantes era algo para que "aprendieran".
A mi parecer se han manifestado de mala forma, si hacen los bloqueos, pienso que se les puede quitar a los camiones de las grandes compañías, para repartirlos entre la demás gente que viaja y sin pedirles cuota de esta forma el descontento de la población será menos, si el problema es con el gobierno, la gente que no tiene nada que ver con la normal no tiene porque pagar las consecuencias.
Ya rodaron las cabezas del López Rosas exprocurador de Justicia del Estado y de otros funcionarios, algunos esperan que el Gobernador sea destituido por estos hechos, mientras se siguen manifestando los estudiantes con marchas apoyados por otras escuelas del país, y hay marchas que piden ya no haya marchas, bonita forma de terminar-empezar el año.
Por aqui andare escribiendo.

jueves, 10 de marzo de 2011

Algo sobre mi

Hoy me puse a ver un concierto de rock nacional, de hace algunos años, con bandas como Lira´n Roll, El Haragan y cia., Sam Sam, entre otros, me puse a recordar que, algunas canciones que incluye el concierto me acompañaron durante la prepa, eso me llevo a pensar cuando fue mi primer acercamiento al rock.
Fue en el ultimo año de la secundaria cuando me empecé a acercar l rock esto gracias a unos compañeros, antes de eso la música que escuchaba venía en gran parte de la radio, que en ese entonces lo más "roquero", por decirlo así, que transmitían era Maná, la demás música que escuchaba eran los casetes de mis papas y algunos que me prestaban mis primos, entre ellos mucha música de, Los Tigres del norte, Los Huracanes del norte y grupo Exterminador entre otros grupos norteños, banda y de corridos.
Mucha de esta música que escuchaba, sobretodo cuando eran las estaciones de radio, me servia de acompañante mientras leía algún libro, revista o el periódico, y no es que me tilde de intelectual, ni nada por el estilo, sino que el televisor que teníamos no tenia muy buena recepción y el único canal que agarraba era el de las novelas, así que no me quedaba más que leer, pero ese es otra historia.
Así los dos primeros años de secundaria mis amigos tenían el gusto por la música norteña y de banda, igual que yo y que aún conservo, fue así hasta que al tercer año me lleve con otras personas, quienes me mostraron un disco con una extraña portada, al principio creí que era una película, pues eso decía la portada, "Graffiti 3X: la Película", total que no me lo prestaron, tal ves no quisieron tomar el riesgo de que no lo entendiera o de que me lo confiscaran mis papas al no ser el tipo de música convencional, por que lo vi de contrabando así como se ve en las películas la venta de algo ilegal, era pues algo que a esa edad estaba prohibido jajajaja, el caso es que no encontré nada sobre esa banda pero me topé a otro grupo: "Especimen".
No es la forma más fácil de entrarle al rock, pero sus letras criticas su estilo punk me atraparon, ya sabia de la existencia de grupos como el Haragán, pero no me llamaba la atención, así mi ultimo año de secundaria, combine la música de banda con el punk y algo de rock, de este ultimo lo escuchaba en un programa que transmitía lo que era radio "Jaguar" una estación local, el punk lo escuchaba casi a escondidas, pues no era del gusto de mis papas.
Fue hasta la prepa en donde deje a un lado la música de banda, pero sin olvidarla y escuchando de vez en cuando alguna canción del género, lo más fácil de encontrar del rock era el nacional, del llamado urbano, sobretodo cuando iba en primero, después oías en cualquier lugar bandas como Mago de Oz, Guns´n roses, Nirvana, pero solo algunas canciones eran las que pegaban, para eso yo estaba "clavado" con el metal nacional, Luzbel, Transmetal, Leprosy (que era lo mismo que Transmetal), y seguia escuchando a Especimen.
Pero un nuevo género estaba llegando, con ritmo veloz y voces desgarradoras, el Black Metal se hacia presente en mi vida, Burzum, Opera IX, Cradle of Filth y Dimmu Borgir, fueron las bandas que logre conseguir un CD y escucharlas, por esos ayeres cuando carecía de Internet y en los ciber cuidaban a que no fueras a descargar nada pues les podrías chingar su inversión con un virus.
Hoy con Internet en casa o en un ciber, es tan fácil oír todo tipo de música de todo el mundo, pues la mayoría esta en YouTube o en otros sitios como el hoy agonizante myspace, así es hoy escucho lo más nuevo de los corridos o veo el nuevo video de Here Comes The Kraken, banda mexicana de deathcore de lo mejor que hay.

martes, 23 de noviembre de 2010

Don Alejo Garza Tame

Cuando elementos de la Marina-Armada de México llegaron al rancho San José, en las inmediaciones de la presa Padilla, a 15 kilómetros de Ciudad Victoria, Tamaulipas, vieron un escenario desolador: la austera casona principal estaba semidestrozada por impactos de bala y explosiones de granadas.

En la parte exterior de la finca había cuatro cuerpos. Cautelosos, con las armas listas, exploraron los alrededores y encontraron dos sujetos más heridos e inconscientes.

En el interior de la casa había un solo cuerpo, el de Don Alejo, dueño de la finca y empresario maderero, con dos armas a su lado y prácticamente cosido a tiros.

La inspección del rancho reveló que en todas las puertas y ventanas había armas y casquillos. Eso les permitió imaginar cómo se dio la batalla horas antes.

Los efectivos de la Marina buscaron más cuerpos en el interior de la vivienda, pero no hallaron más. Les parecía difícil creer que una sola persona hubiera causado tantas bajas a las atacantes con fusiles y pistolas de caza deportiva.

Decenas de cartuchos percutidos y el olor a pólvora evidenciaban la fiereza de quien peleó hasta el final en defensa de su propiedad.

Al final entendieron que aquel hombre había diseñado su propia estrategia de defensa para pelear solo, colocando armas en todas las puertas y ventanas.

La historia comenzó a escribirse la mañana del sábado 13 de noviembre, cuando un grupo de hombres armados y amenazantes fue a darle un ultimátum a don Alejo Garza Tamez, dueño del rancho: tenía 24 horas para entregarles el predio o se atendría a las consecuencias.

Con la diplomacia de sus casi ocho décadas de vida, don Alejo les dijo que no les entregaría su propiedad. Y ahí estaría esperándolos, les dijo con llaneza.

Después del incidente, reunió a sus trabajadores y con tono grave y enérgico les pidió que al día siguiente no se presentaran a trabajar, que lo dejaran solo.

Durante ese sábado se dedicó a hacer un recuento de sus armas y municiones y a preparar la estrategia de defensa de su casa como si fuera un cuartel militar.

Dispuso armas en los flancos más débiles: las puertas y las ventanas del rancho. La noche del sábado 13 fue larga y sin sueño, como en sus mejores épocas de caza, pero amaneció temprano. Poco después de las 4 de la mañana los motores de varias camionetas se oyeron lejos.

Los marinos que exploraron el rancho pudieron imaginar cómo fue aquella madrugada, con gatilleros armados, seguros de la impunidad, seguros de que pronto tendrían en su haber otra propiedad. Nadie, o casi nadie, se resiste a un contingente de pistoleros que portan armas largas. Sólo don Alejo.

Las camionetas entraron al rancho y se apostaron frente a la finca. Sus ocupantes descendieron, lanzaron una ráfaga al aire y gritaron que venían a tomar posesión del rancho. Esperaban que la gente saliera aterrorizada y con las manos en alto.

Pero las cosas no salieron como esperaban. Don Alejo los recibió a balazos y pronto un ejército entero disparaba contra la vivienda principal de la finca. El ranchero parecía multiplicarse y los minutos debieron parecerles eternos a quienes habían visto en él una presa fácil. Cayeron varios forajidos y los demás, enojados y frustrados, arreciaron el ataque. De las armas largas, los sicarios pasaron a las granadas.

Cuando al fin llegó el silencio, el aire olía a pólvora. Los agujeros en los muros y ventanas de la estructura indicaban la violencia del ataque. Cuando entraron en busca de lo que suponían era un amplio contingente, les sorprendió hallar a uno solo. Don Alejo.

Los sicarios sobrevivientes hiceron un rápido reconocimiento del terreno y optaron por abandonar la plaza. No se apoderaron del rancho, porque pensaron que pronto llegarían los militares y prefirieron huir. Dejaron lo que creyeron eran seis cadáveres, pero dos pistoleros estaban heridos.

Poco después llegaron los infantes de Marina y, poco a poco, pacientemente, reconstruyeron los hechos. Un ranchero, un hombre que amaba su propiedad más que nada en el mundo la defendió literalmente hasta la muerte.

En la última cacería de su vida, don Alejo sorprendió al grupo de sicarios que quiso imponer en su rancho la ley de la selva, la misma que ni el poder del Estado ha podido controlar.

Los marinos presentes no olvidarán nunca el cuadro: un anciano de 77 años se llevó por delante a cuatro sicarios antes de morir peleando como el mejor soldado: con dignidad, honor y valentía.

Descanse en paz don Alejo Garza Tame

miércoles, 3 de marzo de 2010

El Narco En México

Mensaje para el Pueblo:

NO SE PREOCUPEN, NO SEAN PARANOICOS ESTO PRONTO SE VA ACABAR. ESTO UN REACOMODO. PRONTO SE VAN ACABAR LAS EXTORCIONES, SECUESTROS, DERECHO DE PISO. HABRÁ PAS SIN Z SE VIVIRA SIN MIEDO.

Pueblo, no nos tenga miedo, Nuestra gente esta completamente identificada.
Por eso decidimos rotular las trokas. Traen la leyenda de “C.D.G.” y “XXX M3 ”
XXX M3 = X CGD, X Gente del Chapito, X La Familia Mich., M3= M.P. al Servicio.

Están Rotuladas para que el ejército no nos cofunda y no confundirnos. ya que habido rencillas. en diferentes puntos.

Las trokas que no estén rotuladas o con una Z . son guarros o setillas. Nomás no se atraviese si ve balaceras, déjenos trabajar para erradicar esta basura.

La prensa esta callada por parte del acuerdo., le damos los aplausos al Grupo Reforma por este espacio no hay de otra. es la única forma.

Gente todo este pedo es por la nueva alianza entre el Chapo, CDG y la Familia. La gota que derramo el agua fue la presión de la sociedad por la muerte de los chavitos de la fiesta de Juárez y tantas otras chingaderas.

El protegido del gob. El chapito en conjunto con la nueva alianza se levantaron en armas para ching.. a los Z por que estos últimos han desvirtuado el negocio del trasiego de la droga. Con sus Levantones, Cobro de piso. etc. Últimamente con sus pendejadas, valiéndole madre la libertad y tranquilidad del pueblo mexicano.

El Chapito, CDG y la familia, en este acuerdo se va a respetar las plazas, no se van a cobrar mas cuotas, van a estar prohibido los secuestros entre otras ching.

Todo esto es por la alianza, en este acuerdo el Gob. Fed. Se comprometió a dar retirada al EJM (Ejercito Mexicano) en menos de 3 años. Siempre y cuando existan las condiciones y este controlado este pedo. Para así dar paso libre al negocio. sin violencia. ya que esto nos a pegado a todos. en cualquier forma.

Gente de Reynosa: NO Manden a sus hijos a la escuela. eviten salir, si no es importante. hasta nuevo aviso, ya saben lo que esta pasando en las calles.

Gente de Monterrey: Sigan sus vidas normalmente, pero estén al pendiente de cualquier situación no entren en paranoia.

Si la gente les quita la troka déjesela no exponga su vida de cualquier forma la recupera.

Gente quiten los vidrios polarizados, no se pasen, no ande quemando llanta por que se confunde.

Papas verifiquen a sus chiquillos. Jr. Cuiden que no se crean narcos. por que se confunde con la gente y le dan piso.

El Gob. y la prensa no están hablando o están virando las atenciones. esto esta acordado.
Estamos en “guerra” pronto pasara.

Si eres Z correle porque hay viene el monstruo.
Para los Guarros los granadazos son para que se alineen con la nueva.
Guera Barbie después sigues tu.

“Gente no se preocupe si esta “alineado” no hay pedo, pero si no Correle.”
Y Zetillas como ustedes dicen pónganse bien pilas por que la compañía ya valió.

Y no chillen con sus mantas, por que ya nadie los pela.

La Nueva FEDERACION

Aqui un video de una explicacion de lo que “Supuestamente”

Fuente: El Norte y Grupo Reforma


martes, 2 de marzo de 2010

Zetas

Los Zetas, el ejército de Osiel

Ricardo Ravelo / Proceso / Ciudad de México

Como él ansía todo el poder, un día de julio de 1998 analiza el affaire de su seguridad y concluye que debe crear un grupo de protección tan poderoso y efectivo que ni el propio Ejército pueda abatirlo. Así, inmerso en una atmósfera convulsa, surge el grupo armado Los Zetas, bien llamado el ejército del narco, para nutrir al engendro mafioso que es Osiel.
El momento que vive el país no puede ser más propicio para el surgimiento de Los Zetas. Quizás sin propónselo –o bien como parte de un proyecto maquinado desde el poder, eso tal vez nunca se sepa- el gobierno federal pone la primera piedra para que el cártel del Golfo cree su propio cerco de protección con hombres entrenados en la milicia. (…)
(…) El dique de contención, las estructuras policiacas, estalla, perforado por el dinero sucio. El panorama parece tan complicado como irreversible. Es tan oscuro este México de finales de los noventa que el presidente Ernesto Zedillo toma la decisión de echar mano del Ejército para enfrentar al crimen organizado. Sin embargo, no advierte que su determinación derivará en una pesadilla. (…)
(…) Al darse cuenta de la debilidad del Estado, al ver ante sus ojos un verdadero regalo del gobierno y que lo puede tomar con sólo extender sus manos, Arturo Guzmán Decena -expolicía federal, cómplice del capo-pone en marcha la estrategia que ha maquinado después de una conversación con Osiel. Con ofrecimientos millonarios –y privilegios que un militar jamás podría obtener en el Ejército, donde una élite acapara los beneficios y canonjías– los efectivos del Ejército son convencidos de algo que las propias autoridades tardaron en entender: que el narco paga mejor que el gobierno. Dura realidad, pero esa es la razón por la que muchos soldados desertan para engancharse en la aventura del narcotráfico.
Poco a poco, como hormigas que abandonan el agujero, decenas de soldados empiezan a desaparecer. De un día para otro ya no asisten a sus áreas de trabajo. El pase de lista obligado está plagado de silencios. Nadie responde al llamado del alto mando. La preocupación cunde por doquier. ¿Dónde están?, se preguntan una y otra vez los jefes castrenses. Por varios meses se piensa que fueron secuestrados o asesinados por la mafia. Las respuestas no llegan y la desesperación paraliza a los altos mandos de la Sedena, que deben rendir cuentas sobre el paradero de los soldados.
Con todos los conocimientos adquiridos en el Ejército, Guzmán Decena estructura otra milicia. El nombre de Los Zetas surge porque varios de los primeros militares que se incorporaron al cártel del Golfo estuvieron adscritos, en calidad de policías, a la base Zeta de Miguel Alemán, Tamaulipas. Otra versión establece que el nombre deriva de las claves que los integrantes de este grupo paramilitar utilizan para comunicarse y no ser detectados.
(…)
Así, el capo se convierte en el delincuente más protegido. Antes de que alguien intente tocarle un pelo o decida encararlo, debe derribar primero a esa poderosa muralla humana. A partir de este momento el cártel del Golfo ya no puede seguir considerándose como una organización más, que rueda con sus ejes engrasados alrededor del tráfico de drogas. Los Zetas permiten que el cártel del Golfo se posicione en la geografía mexicana con los instrumentos más cortantes: la violencia y el miedo. Ningún otro cártel dispone de una valla como ésa y nadie le puede competir a Osiel en el campo del narcotráfico.
Nadie sabe si en el origen de Los Zetas el propósito consistió en implicar de lleno al Ejército en el narcotráfico como un proyecto articulado por el Estado, de manera que sólo la Presidencia de la República manejara los hilos del narco. Lo cierto es que el proyecto de Ernesto Zedillo de involucrar a los militares en la lucha antidrogas da pie a ese paramilitarismo asociado con el narcotráfico y con la más tortuosa pesadilla que jamás haya vivido el país, cuya democracia flaquea porque sigue atada a una vieja dictadura: la del narco.
Pero a Osiel no parece importarle tanto el desgajamiento del país. Él quiere seguir perforando las estructuras del poder político para mantenerse impune. El caos es su mejor elemento para vivir. Con el cerco protector en su máximo esplendor puede moverse a sus anchas. Sabe que antes de que una mano criminal lo toque, el muro de protección atacará primero, se anticipará al plan asesino en su defensa. El monstruo criminal crecerá y sembrará terror. Su evolución es tremenda. Este grupo armado que despliega saña es el reflejo de la demencia de Osiel Cárdenas.
Los primeros miembros de Los Zetas no rebasan los 60 hombres de todas las estaturas y rangos militares. Casi todos tienen un rasgo en común: el rostro endurecido, en el semblante las grietas que provoca el castigo y el rigor de la milicia. En otros, brota de sus ojos el rencor, la frustración, y no pocos transpiran venganza, el vapor del odio que los quema por dentro.
(…)
Con el paso de los años, Los Zetas dejan de ser militares puros –algunos de ellos son asesinados, otros son detenidos– pero aún hoy conservan algo de su linaje castrense, que no se perdió ni con el crimen de su fundador, Arturo Guzmán Decena, el Z-1, perpetrado el 21 de noviembre de 2002 cuando departía desarmado en un restaurante de la calle Herrera y Nueve, de Matamoros.



Su lugar no puede ser ocupado por un improvisado. Por eso el trabajo se le encomienda a un militar de igual o mejor perfil que el propio Guzmán Decena. Su posición la toma entonces Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca o Z-3, metal forjado con las más altas temperaturas de la milicia, otro desertor del GAFE que también fue entrenado en diversas disciplinas y que hasta la fecha es inamovible como jefe de Los Zetas.



Durante su evolución Los Zetas llegan a tener cerca de 750 miembros. Con el paso del tiempo refuerzan su estructura con la incrustación de kaibiles, desertores del ejército de Guatemala que se suman al cártel del Golfo para imponer sus más sanguinarias prácticas de muerte: la tortura, la decapitación y el descuartizamiento. Amantes de la guerra, afinan tan bien su estrategia bélica, que logran infundir miedo, un paralizante miedo en todo el país y en particular entre sus rivales, quienes no tienen más opción que responder con la misma saña y con el mismo horror.
(…)
Con la incorporación de kaibiles no sólo se refuerzan los cimientos y las columnas que sostienen a Los Zetas, sino que también cambian las formas de asesinar en México. La ejecución tradicional realizada hasta entonces por un francotirador se vuelve práctica obsoleta. Los sicarios del cártel del Golfo que no son de extracción militar deben ahora decidir su futuro: incorporarse a otro cártel mostrando sus mejores credenciales como asesinos, quedarse desempleados o entrenarse para aprender a matar con mayor saña, como lo exigen las reglas de Los Zetas, quienes imponen el baño de sangre, lo mismo que la decapitación y el despedazamiento de personas. Cuando esta suerte de engendro bélico decide matar, las cabezas humanas ruedan por doquier. Entre algunos miembros de Los Zetas se cuenta que decapitan cuando las personas aún están con vida y –sólo las víctimas saben lo que ocurre en ese último segundo de su existencia–pueden tener conciencia de verse en ese estado.
Cortar cabezas se vuelve una fiebre que se extiende de Baja California a Quintana Roo. No hay una franja del territorio nacional donde no se cuente la historia de un decapitado. Cuando se trata de muertes violentas, como las del narco, los médicos forenses dejan de practicar las tradicionales necropsias para trabajar ahora con mayores dosis de horror: armar cuerpos con los despojos de que disponen. En el peor de los casos entregan a sus deudos cadáveres incompletos, sin extremidades superiores o inferiores; sin lengua si el difunto fue un soplón; sin manos si tomó algo indebido; sin ojos si miró lo que le prohibieron ver; sin pene si rebasó límites por el impulso afiebrado del deseo.

El Lazca, Heriberto Lazcano Lazcano

El Lazca, desde la infantería militar a jefe de Los Zetas, el nuevo Cártel


Staff / Agencia Reforma

Ciudad de México

Tiene debilidad por las mujeres rubias, afición por las carreras de caballos y en el último lustro se ha apasionado por otro deporte: la cacería de gacelas, cebras y animales exóticos en reservas de Coahuila y San Luis Potosí.
Nació en 1974 en Apan, Hidalgo, lugar célebre por sus pulques, y a los 17 años se inscribió en el Ejército, donde pensaba hacer una carrera en el arma de Infantería, pero siete años más tarde un ex militar lo convenció para convertirse en guardaespaldas y promover su baja voluntaria de las Fuerzas Armadas. Fue la decisión más importante de su vida, era 1998.



Hoy, Heriberto Lazcano Lazcano tiene 36 años, le dicen El Verdugo y maneja los hilos de más de 400 delincuentes que en 18 estados de la República han convertido en una industria al secuestro, la extorsión, el homicidio y la venta de droga. Por eso es el número uno de Los Zetas.
Diversas investigaciones ministeriales y fichas de corporaciones de México y Estados Unidos que siguen de cerca a El Lazca, lo refieren como el hombre que logró mantener un liderazgo en la organización, gracias a sus métodos brutales para contrarrestar a los enemigos y al régimen de disciplina interna: a los Zetas infractores los ejecuta o los “apanda” o los deja sin comer.
Aunque se trate de un amigo, Lazcano siempre ha separado a los negocios de sus relaciones personales y eso lo sabe Alfredo Rangel Buendía, El Chicles, uno de sus hombres de mayor confianza, quien un día le pidió dinero prestado para comprar fayuca y no le pagó en el tiempo convenido.
“Lazcano nos ordenó a todos los del Cártel del Golfo que matáramos a El Chicles, por lo que Iván Velásquez Caballero El Talibán, le dijo que se acercara a un punto de la colonia Madero en Nuevo Laredo, por lo que cuando llega El Chicles en un Sentra, lo enganchamos, es decir lo agarramos y lo íbamos a matar.
“Pero El Taliban habló con Lazcano y le dijo que él le iba a recuperar el dinero y que nada más lo castigara, a lo que Lazcano nos ordenó que lo tuviéramos amarrado un mes, ahí teníamos la orden de darle agua una vez al día y de comer una vez al día, para que no estuviera yendo seguido al baño”, declaró el testigo protegido Karen.
Desde la captura de Osiel Cárdenas en 2003, este hidalguense hizo emigrar a Los Zetas de las drogas a otros delitos, estableció nuevas jerarquías en imitación al Ejército, incluyó en sus huestes a kaibiles de Guatemala y decidió desplegar operaciones de asalto espectaculares para rescatar a sus cómplices.

Ingreso

El 27 de marzo de 1998, Lazcano obtuvo su baja del Ejército y con ello renunció a la carrera que había iniciado el 5 de junio de 1991 en la milicia. En siete años, según registros públicos de la Sedena, sólo logró un ascenso y sucedió el 5 de julio de 1993, a Cabo de Infantería.
El personaje que le persuadió a dejar las Fuerzas Armadas era otro militar que había desertado el 27 de septiembre de 1997, medio año antes que Lazcano. Se llamaba Arturo Guzmán Decena y a su vez había sido contratado por Osiel Cárdenas Guillén para que le organizara una especie de guardia pretoriana, pues estaría conformada sólo por ex militares. Guzmán se autodenominaba “Z-1”.
Este es el origen de Los Zetas, que deben su nombre al color azul zeta de los uniformes de los oficiales del Ejército.
El subteniente Alejandro Lucio Morales Betancourt “Z-2” fue subjefe de la agrupación delictiva hasta su captura, el 17 de noviembre de 2001. Al convertirse en el testigo protegido Yeraldine, relató que la primera tarea encomendada a Los Zetas fue la eliminación de los enemigos de Osiel.
Y desde ese momento, Lazcano se hizo distinguir frente a los demás.
Morales recuerda en un testimonio que precisamente en febrero de 1999 Osiel citó a Arturo Guzmán Decena “Z-1” en una casa de Reynosa y le encomendó juntar 20 pistoleros para asesinar a Rolando López Salinas El Rolys.
“Llegaron a una casa en Miguel Alemán ubicada sobre la calle Décima, no logrando dicho objetivo en virtud de que solamente ingresaron Arturo Guzmán y Lazcano, realizando disparos, pero fueron recibidos a balazos por la gente que se encontraba en ese lugar.
“Lazcano disparó a un tanque de gas provocando su explosión y ante esto salimos corriendo de dicho lugar... en esa ocasión hubo muertos en esa casa, pero la Policía Ministerial se encargó de ocultarlos y de que no se supiera nada”, dijo el 15 de febrero de 2002.
Por esas fechas, en marzo de 2002, Decena y Lazcano “cazaron” a cuatro policías municipales de Nuevo Laredo, que notaron que les seguían. Lo peor no fue que los torturaran y les hicieran confesar que trabajaban para la banda rival, la de Dionisio Román García El Chacho, operador de El Chapo Guzmán en esa frontera, sino que los incineraron.